YamahaFZR 1000
FZR 1000 Genesis (Exup)
En 1988 Yamaha lanzó al mercado una nueva serie de motocicletas llamadas FZR en sus distintas categorías, 250, 400, 600 y 1000. Las FZR se distinguieron por sus potentes motores y sus chasis ultraligeros denominados Deltabox.
DOHC, 20 válvulas.
Potencia: 147,4 HP
Autonomía: 250 km
Velocidad final: 280km/h
Chasis: Deltabox
Encendido: CDI
Arranque: Eléctrico
Aquella máquina no era solo una moto; representaba la cima de la ingeniería de finales de los años 80. Fue diseñada para dominar tanto las pistas como las carreteras, destacándose en un mercado que buscaba constantemente superar los límites de la velocidad. A continuación, se detallan las especificaciones y condiciones técnicas que convirtieron al concepto "Genesis" en una leyenda del motociclismo.
Motor y Tecnología EXUP
La verdadera innovación de este modelo residía en su gestión de gases. La incorporación de la válvula EXUP (Exhaust Ultimate Power Valve) permitía que el motor entregara un empuje contundente tanto en bajas como en altas revoluciones, resolviendo un problema común de los motores de alto rendimiento de la época.
Configuración: Motor 4 cilíndros en línea de 4 tiempos con refrigeración líquida.
Cilindrada: 1002 cc.
Culata Genesis: Sistema de 5 válvulas por cilindro (3 de admisión y 2 de escape) diseñado para optimizar la mezcla y la combustión.
Potencia: Aproximadamente 145 CV a 10.000 rpm.
Par motor: 107 Nm a 8.500 rpm.
El Bastidor Deltabox
Para gestionar la potencia del motor, Yamaha adaptó su tecnología de competición para el uso en calle, enfocándose en la rigidez estructural.
Chasis: Bastidor Deltabox de aluminio, reconocido por ser extremadamente rígido y ligero para las dimensiones de la motocicleta.
Suspensión: Equipada con horquilla telescópica delantera y un monoamortiguador trasero con sistema Monocross.
Frenos: Doble disco delantero de 320 mm con pinzas de 4 pistones, diseñados para detener con eficacia un conjunto que pesaba 209 kg en seco.
Rendimiento y Estética
La FZR 1000 ofrecía un desempeño en asfalto que se situaba en la vanguardia de su generación, complementado por un diseño aerodinámico agresivo.
Velocidad máxima: Alcanzaba los 280 km/h.
Aceleración: De 0 a 100 km/h en aproximadamente 3.0 segundos.
Neumáticos: Utilizaba un neumático trasero de 170/60-17, una medida considerada masiva para los estándares de 1990.
Estética: Presentaba un carenado integral aerodinámico y el distintivo doble faro (redondo o trapezoidal según la región comercial).