Carburación Mikuni
Caracteristicas de los 4 Carburadores Mikuni
El ajuste del carburador tipo Mikuni VM, DB80, incluso los PZ-30, PZ-26 y hasta Weber tiene características muy similares, poseen un compuerta que se mueve ya sea directamente con la guaya o por vacío generado por el efecto Venturi, esta compuerta tiene una aguja calibrada que calza en un orificio calibrado y que permite por el efecto de succión en la boca del carburador, arrastrar una cantidad exacta de gasolina en la proporción adecuada con el volumen de aire que pasa a través de la boca del carburador, esto ocurre en el rango medio de acción del acelerador; claro está que esta cantidad de gasolina no es adecuada cuando el motor se encuentra en Ralentí (la moto parada y el motor en la mínima RPM).
El sistema de alimentación de la FZR 1000 es un ejemplo de equilibrio entre la presión y el flujo. En el centro de esta coreografía encontramos una batería de cuatro carburadores Mikuni de tiro constante (CV), usualmente de 38 mm en las versiones Genesis y hasta 40 mm en las EXUP de mayor cilindrada. Estos gigantes de aluminio no dependen de la gravedad; dependen de una bomba de combustible eléctrica de diafragma que actúa como el corazón del sistema.
A diferencia de las motos más pequeñas, donde la gasolina baja por su propio peso, la FZR necesita una bomba que asegure que las cuatro cubas de los Mikuni estén siempre en su nivel óptimo, incluso en aceleraciones laterales brutales o a altas velocidades. La bomba de diafragma funciona por pulsos electromagnéticos: cuando detecta que la presión en la línea baja (porque los flotadores de los carburadores se han abierto), la bomba comienza su característico clic-clic-clic, enviando el caudal exacto. Una vez que las cubas se llenan y las agujas cierran el paso, la presión aumenta y la bomba se detiene automáticamente, evitando inundar el motor.
Los carburadores Mikuni de la FZR son famosos por su respuesta, pero también por su sensibilidad. Cada uno cuenta con un diafragma de caucho superior que reacciona al vacío del motor para levantar la aguja. Para que este sistema funcione con la finura que exige un motor de 20 válvulas, el suministro de gasolina debe ser "pasivo pero constante". Si la bomba enviara demasiada presión, vencería las agujas y ahogaría la mezcla; si enviara poca, la moto se "desinflaría" al abrir gas a fondo, provocando una peligrosa mezcla pobre que sobrecalienta los pistones.
Una de las grandes ventajas de esta relación eléctrica es la capacidad de cebado. Tras semanas de inactividad, la gasolina en los Mikuni suele evaporarse. Con solo pasar el switch, la bomba eléctrica llena las cubas en segundos, permitiendo un arranque instantáneo que un sistema de gravedad o de vacío jamás podría igualar. Además, el sistema está interconectado con el relé de encendido: si el motor se detiene (por una caída o falla), la bomba corta el suministro inmediatamente, una medida de seguridad vital ante el riesgo de incendios.
Al reconstruir estos Mikuni, es fundamental verificar que los asientos de las agujas estén impecables. Si una aguja no sella bien, la bomba eléctrica seguirá enviando gasolina por el pulso de presión, lo que terminará llenando los cilindros de combustible y provocando un bloqueo hidráulico que podría doblar una de esas bielas reforzadas que mencionamos antes.





